Confinemos al capital, detengamos la pandemia económica

mapa-coronavirus-marzo-12 cnnen español

El pasado sábado 14 de marzo, luego de un largo consejo de ministros, el gobierno PSOE-PODEMOS presentó el decreto de alarma para el conjunto del Reino de España. En una comparecencia telemática el presidente Sánchez, en la mejor representación de una escena de Independence Day, Pacific Ring u otra película por el estilo, hizo gala de un patrioterismo que encubre la incapacidad para pensar soluciones radicales a las consecuencias económicas que ya le muestra su rostros, a los de siempre, a los más vulnerables  y más aún a los vulnerables no españoles, migrantes.

El discurso humanitario de Sánchez reproduce la retórica de la modernidad y su lógica sacrificial, en este caso es el momento del confinate o te mato, un confinamiento que ha desatado un contagio masivo de despidos temporales (ERTES y ERES), una epidemia cuya velocidad es muchas más alta que la de la propagación del coronavirus, y que va de la mano de empresas que amenazan con un ERE a los trabajadores que no asistan a sus puestos de trabajo, confinate o te mato porque los trabajadores deben decidir si atienden al estado de alarma o a tienden a la presión de sus patrones. Todo esto ocurre ante la inerme acción un gobierno “progresista” que ha postergado las medidas económicas para el próximo martes.

Nada dicen de qué pasará con los autónomos, tampoco aclaran quién pagará la factura de lo hoteles hechos hospitales, solo se dedican al vitoreo del personal sanitario y hablan del gran esfuerzo que este personal está realizando. El consenso epidémico evita hablar de cómo el coste humano sería mucho menor si no fuese porque llevan más de una década recortando la sanidad pública, y es que en medio de una crisis sanitaria ni siquiera se proponen aumentar la cifra de trabajadores de la salud a magnitudes similares a las que había en 2010.

Todo lo contrario, en materia económica, las palabras de Sánchez fueron un discurso por arte de birlibirloque, que adornado con un “´ponemos en el centro de nuestras prioridades la salud del conjunto de la población española, de las personas”, dejó caer que en materia económica “las medidas que vamos a tomar son drásticas y tendrán desgraciadamente consecuencias”, de allí en adelante se dedicó a sacar más a sacar la bandera que a detallar las medidas en concreto, durante más de una hora no respondió una sola de las interrogantes que en materia económica se hace la población, por el contrario corrió la pelota hasta el próximo consejo de ministros.

Mientras tanto, las cifras mundiales de contagiados es de 156.400 personas, los fallecidos 5883 (3,8% de los infectados) y los casos de recuperación ascienden a 73.968, es decir, el 47,3% de los infectados ya se han recuperado. Con números tan alentadores cuesta entender los niveles de pánico que se han sembrado en la población a través de los medios de comunicación, el más reciente las declaraciones del gobierno francés, quien haciendo eso eco de un rumor, afirmó que estaba contraindicado el consumo de ibuprofeno, cuestión que ha sido ampliamente desmentida.

Resalta también como en el sur de Europa se aplica un “plan de choque sanitario” que ya se ha dicho va de la mano de un “plan de choque económico”, mientras el norte de Europa ha asumido una actitud, digamos, más ligera frente a esta pandemia. Por ejemplo, en Alemania  Merkel se ha puesto en lo peor y ha declarado personal y públicamente que «dado que no contamos con vacuna ni terapia, entre un 60% y un 70% de la población terminará contagiada, una tranquilidad que ha quedado superada en la medida en la que aumentan la cifra de positivos en ese país. La pregunta que se abre es quienes pagarán el costo del endeudamiento alemán.

En este escenario bien harían los socios de gobierno recordarle al presidente Sánchez que el capital es una relación social, que si de verdad le importa la vida de la gente no solo hay que confinar a las personas en sus hogares, sino confinar al capital, de lo contrario el catarro de la economía tras esta pandemia tendrá más víctimas que las que ha presentado el coronavirus, su velocidad de propagación será exponencialmente mayor y sus costos vitales incalculables.

 Humildemente considero que quienes de verdad están comprometidos con la vida de la gente y no con la reproducción del capital deben liderar iniciativas ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que, como he dicho, confinen al capital para evitar la factura ya se nos intenta cobrar. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s