Maradona, una gambeta para el purismo interseccional

No me gusta sumarme a los epitafios públicos, a esos que abundan en las redes sociales cuando muere una “celebrity”, quiero pensar que esta negativa en mi caso va de entender que la muerte y el duelo no son cosa pública, sino comunitaria, porque es también la muerte uno de los comunes, por cierto de los que tampoco escapa a la privatización en manos de la industria funeraria. Sin embargo, el reciente fallecimiento de Maradona me ha tomado por sorpresa, pero no por su muerte en sí, sino porque ha significado una revelación de las profundas contradicciones no asumidas por los purismos de lo que ya me viene pareciendo una suerte de posmodernismo interseccional amparado con una retórica antirracista y decolonial.

Si la muerte de Maradona llama mi atención es por lo que nos muestra, para ello me pregunto por qué causa tanto debate, por qué es detestado por unos e idolatrado por otros. Mi primera respuesta a esto tiene que ver inevitablemente con que Maradona fue una zurda impostura, fue una gambeta tanto para quienes ejercen fetichistamente el poder, como para esos que ejercen puristamente la crítica a ese ejercicio del poder. Y es de estos últimos de los que quiero hablar, los otros ya los conocemos.

Horas después de conocida la noticia las redes sociales resultaron en una avalancha de comentarios por parte de quienes sienten esta muerte como suya, pero al mismo tiempo no han faltado quienes, desde algunos feminismos, rápidamente se dedicaron a mostrar la oscuridad de Maradona, si machismo, misoginia. Con argumentos pontificios evitan los claroscuros, pero en sus argumentos habita una verdad tan irrefutable como abstracta. Por supuesto estas dos visiones de un mismo ser humano fueron el caldo perfecto para un complejo debate.

Referencias del movimiento antirracista y del feminismo decolonial como Yuderkis Espinosa señalaban cuestiones fundamentales para este debate, por ejemplo,  “Vivir la contradicción y estar del lado del pueblo, siempre, siempre. Llorar con las madres de la villa que sienten haber perdido un hijo… Este es el límite en donde queda claro ese lugar inhóspito, aporético, gris de la intersección. Aquí es donde sabemos quienes solo la ven desde afuera, desde el otro lado de la línea  que fragmenta el mundo en el “nosotrasc las de la consciencia clara y “el resto” – inconsciente, oscuro, sucio, contaminado”… Ese “resto” – que son mayoría- son las mismas condenadas de siempre, ellas, nos-otras, las contaminadas, las pueblo… Las que lloran al hijo ladrón, delincuente, macho – da igual- con olor a pueblo… Maradona”

En mi opinión (masculina cómo alguien me sugirió) lo que aprendo de estas palabras es que quienes presumen pulcritud ideológica, eluden habitar la contradicción. como si de ángeles se tratase no hacen más que reproducir el racismo/clasismo de clase media, ese con el que se castiga a las madres del pueblo cuando al llorar por su hijo delincuente salen buenas costumbres y le recuerdan que éste era un criminal. Porque aquello que no entienden quienes salen a crucificar a un ser humano que, como dijera el comentarista deportivo Alex Candal, estaba muerto hace mucho tiempo, lo que no sabe Candal (o no quiere saber) es que esta más vivo que nunca. A Maradona como a muchos otros lo intentaron matar, como lo han hecho con un Gandhi edulcorado por los ingleses, el Mandela héroe de quienes antes lo ficharon como terrorista, pero Maradona les fue esquivo, uso la zurda para quebrar sus cinturas esclerotizadas por el fetichismo. 

Quienes lloran junto y con el pueblo no ignoran que D10s tenía su lado oscuro, pero como la madre llora a su hijo porque es suyo, muchos y muchas lo hacen por Maradona.

Debo decir que lo que me ha impulsado a escribir estas líneas fueron las palabras de Richy Villegas, un buen amigo en Venezuela, si la de Chávez. Fue él quien me hizo ver que quienes hoy salen a poner el dedo en las sombras de Maradona, lo hacen de la misma manera a como se interviene desde ciertas izquierdas en la realidad política latinoamericana. Gracias a Richy recordé inmediatamente cómo en el momento escatolólogico del golpe de Estado en Bolivia, hace poco más de año muchas de las voces que hoy proclaman “detestar al macho” villero, salieron con el mismo tono litúrgico a justificar un golpe de Estado, ya que este era provocado por el propio macho Evo Morales.

En nombre de no se que feminismo se banaliza un golpe de estado, y un año después se banaliza el dolor de quienes lloran a Maradona. Se trata de más de lo mismo, hablar en nombre de lo común, cuando hablan de la muerte como algo público, privatizando la experiencia vital de una persona al despojarla de toda historicidad, y lo más problemático de todo ello, haciendo gala de su internacionalismo abstracto. Por eso no comprenden que Houria Boutledja, citando a Olivier Pironet hable del pelusa señalando que ′El genio del futbol argentino Diego Maradona acaba de morir. Para rendirle homenaje, se desprende de detrás de los fagots un papel sobre sus compromisos socialistas y antiimperialistas – sin olvidar su apoyo a Palestina -, que eran excepciones en el universo del balón redondo. Q.E.P.D ′′ Pibe de Oro “.

No pueden comprenderlo porque su crítica es solo purismo moralista, de lo contrario podrían caer en cuenta que la verdadera interseccionalidad implica historizar la lucha, así quizás comprendan que la cita de Houria Boutledja no es en abstracto, quizás se enteren que resaltar el compromiso de Maradona con la causa del pueblo palestino, y no su machismo, es un ponerse delante de la carta escrita por Macron, en la que no dudo en hacer referencia de la relación del villero con Fidel Castro y Hugo Chávez. Por que como dice Richy el debate sobre el Diego es otro, “porque lo que se debate es la postura de algunas feministas para en el momento de la muerte de Diego no empatizar con el sentimiento popular, por el contrario aprovechar la situación para señalar, fundamentalmente al Maradona machista, al Maradona pederasta, al Maradona misógino”

Y es que Maradona es una figura polémica no por drogadicto, pederasta o misógino, de estos abundan y el mundo no se horroriza, todo lo contrario hasta homenajes se les hacen, sino porque Maradona molestaba a esos que detentan fetichistamente el poder, porque era villero, porque era del sur. Si Maradona hubiera sido inglés, admirador de Ronald Reagan y miembro emblemático de los Beatles, nadie estaría gritando a los cuatro vientos las verdades oscuras de Maradona. Si no han pillado la cuestión, el ejemplo es real, se trata de John Lennon, quien abandonó a su primer hijo, el icono pop de la generación de Woodstock abandonó a su primera esposa cuando esta estaba embarazada. pasaron casi dos décadas para siquiera hablar con su hijo. Ya veremos el próximo 8 de diciembre cuando sea el aniversario número 40 de su asesinato si el interseccionalismo abstracto sale a condenar la figura de Lennon.

Pero dejemos a Lennon en paz un rato, ya vendrá el momento de escribir sobre él, me interesa ahora resaltar la increíble la simetría con la que se habla de Maradona y de Evo morales desde el insterseccionalimo abstracto, y es que se trata de puro moralismo (y ya sabemos lo que esto tiene de reaccionario), al punto de que se han dejado ver comentarios por las redes sociales que invitan “hacer un balance crítico de la figura de Maradona”, ¿de verdad? Siguiendo con Yuderkis, ¿le pedirías a esa madre villera que hiciera balance crítico sobre la figura de su hijo mientras aún está caliente su cadáver? En este sentido, me quedo con lo señala Adriana Carrasco: “¿Por qué produce tanto rechazo a las feministas el machismo de Maradona? ¿Por qué produce menos rechazo en términos feministas el despojo estructural que causó Mauricio Macri y la banda de fugadores seriales de divisas, y no se llega a leer como violencia machista el saqueo del Estado? Mauricio Macri y los fugadores, ¿habrán abandonado hijes? No sabemos. ¿Habrán consumido prostitución adolescente? No sabemos. No son racializados, eso sí sabemos.”

Allí está el detalle. cómo diría Mario Moreno, no es lo mismo ser un violador racializado, que un violador en la cima del complejo jerárquico del mundo moderno, como no es lo mismo ser un menor no acompañado acusado de agresión sexual que ser Placido Domingo, este último tiene el privilegio de la duda, legitima defensa, presunción de inocencia, pero si se es un MENA nada de esto existe, son culpables antes de que se demuestre, no irán a juicio en libertad porque su peligrosidad se da por hecho. No es lo mismo ser Maradona que ser Bill Clinton.

Así que vale contrastar al caballero de la FIFA, Pelé, de origen humilde, quien prefirio ser el Tio Tom de la mafia a la que Maradona optó por denunciar, decisión que le ha valido al primero un tratamiento ejemplar por parte de la prensa mundial, sobre todo cuando se trata las denuncias de su expareja, la brasilera Xuxa. Pero es que claro Pelé no hace ruido, no representa una amenaza, es la imagen del pobre que cumple su sueño de encajar en los marcos de una elite que en el fondo los desprecia a los dos. El brasilero una atracción del circo, Maradona un tipo molesto, al que había que destruir, y claro motivos no faltaron, ni faltarán, el pibe los tenia todos.

Al final de cuenta lo importante de todo esto es cómo nos vemos reflejados en ello, es la pregunta que también hace Richy ¿Cómo se posiciona uno decolonialmente ante las contradicciones del Diego?, pregunta fundamental porque en el fondo no se trata de Maradona, sino de lo que la pregunta señala sobre uno mismo, ¿es decolonial, interseccional y antirracista deshistorizar al pibe de villa pobreza?, ¿es pensamiento crítico no binario la crítica moral que es siempre abstracta, que se señala sin asumir, a veces ni de manera retórica, las contradicciones propias de quien emite el juicio? No se trata de una cuestión irrelevante, se trata de una cuestión política. 

Por eso rescato las palabras de Georgina Orellano Ammar “Cuándo abandonaremos esa mezquina costumbre de ponerse la gorra rápidamente, celebrar o anular el dolor popular, de subirse al patrullero para dar consejos desde un feminismo tan antipopular  e inhumano… A las que plantean un día como hoy la distancia, celebración o cancelación las prefiero lejos, me permito vivir en la puta contradicción sin individualizar en una persona un problema social que es estructural y cultural.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s